Una ecuación trigonométrica es aquella en la que las incógnitas que aparecen forman parte de algunas de las funciones trigonométricas (seno, coseno, tangente, etc.), y son resueltas en base a estas.
* Como las incógnitas son ángulos, si existe alguna solución, éstas van a ser infinitas (todos los ángulos se pueden presentar en uno o en dos cuadrantes y además se repiten en todas las vueltas), pero normalmente nos bastará con dar la solución comprendida entre 0º y 360º.
Ecuación:
Un procedimiento sencillo que resulta útil para resolver las ecuaciones trigonométricas es:
1. Sustituir con identidades trigonométricas sencillas los ángulos compuestos como son: ángulos suma, ángulos diferencia, ángulos dobles y ángulos mitad.
2. Dejar la ecuación únicamente en función de seno y coseno.
3. Una vez que esta todo en función de seno y coseno, escogemos con cuál de estas queremos trabajar y dejamos toda la ecuación en función o de seno o de coseno.
Una ecuación trigonométrica es aquella en la que las incógnitas que aparecen forman parte de algunas de las funciones trigonométricas (seno, coseno, tangente, etc.), y son resueltas en base a estas.
* Como las incógnitas son ángulos, si existe alguna solución, éstas van a ser infinitas (todos los ángulos se pueden presentar en uno o en dos cuadrantes y además se repiten en todas las vueltas), pero normalmente nos bastará con dar la solución comprendida entre 0º y 360º.
Ecuación:
Un procedimiento sencillo que resulta útil para resolver las ecuaciones trigonométricas es:
1. Sustituir con identidades trigonométricas sencillas los ángulos compuestos como son: ángulos suma, ángulos diferencia, ángulos dobles y ángulos mitad.
2. Dejar la ecuación únicamente en función de seno y coseno.
3. Una vez que esta todo en función de seno y coseno, escogemos con cuál de estas queremos trabajar y dejamos toda la ecuación en función o de seno o de coseno.